Una breve introducción a Torino, la ciudad que me eligió

Llegué a Torino sin hablar italiano y sin tener mucha información sobre esta ciudad. Sí, admito que fui un desastre en este sentido, pero es que simplemente mi plan no era hacer turismo ni quedarme a vivir aquí, sino solo hacer el proceso de la ciudadanía italiana, pero… como la vida nos sorprende todo el tiempo, mis planes cambiaron (¡historia que contare más adelante!).

Lo primero a tener en cuenta es que Torino es una ciudad, y al ser poco conocida esto no es un dato menor. Siendo más específica, y para que se hagan una idea, conforma una de las cuatro ciudades más importantes de toda Italia, luego de Roma, Milano y Nápoles.

La ciudad, que lleva su nombre por su símbolo, el toro, es también la capital la región de Piemonte, una de las regiones más industriales del país. Junto a Lombardía (Milano) y Liguria (Génova), forma parte del “triangulo industrial” y de este norte mas “racional y serio” que contrasta con el resto de Italia.

Todo este destaque de industrialización tiene que ver fundamentalmente con la empresa automovilística FIAT que nació aquí y cuyo acrónimo es Fabbrica Italiana Automobili Torino.

Debido al crecimiento de esta multinacional y la convivencia de muchas otras dedicadas a la fabricación de motores, es que surgen aquí un sinfín de posibilidades laborales en este ámbito y también las mejores oportunidades para quienes quieren estudiar carreras universitarias como diseño automotriz.

Gracias a esto y a la gran efervescencia cultural, Torino se vuelve perfecta para estudiantes, lo cual la convierte también en una verdadera ciudad universitaria.

Si hablo de cultura no puedo dejar de mencionar que esta ciudad está repleta de museos, y la visita obligada es al que posee la colección de arte egipcio más importante de Europa, Museo Egizio di Torino.

¿Donde más podemos ver esa racionalidad y seriedad torinese? en el urbanismo y en sus edificaciones. Torino fue un campamento militar romano, dedicado a Augusto, y se convirtió rápidamente en una gran ciudad con trama típica romana que todavía se puede observar.

La Mole Antonelliana, edificio emblema de Torino y el más alto de Italia, con sus 167,35 metros fue también la estructura más alta del mundo entre 1889 y 1908. En el interior se encuentra uno de los mejores museos dedicados al cine de Europa. Sin dudas lo mejor de esta visita es subir con el ascensor panorámico hasta la cúpula y obtener una vista 360° de la ciudad, incluyendo los Alpes en su horizonte.

Sin embargo, una de mis vistas favoritas y que a diferencia de la anterior es totalmente gratis, nos la da el Monte dei Capuccini que se encuentra cruzando el río Po y sobre una pequeña colina. Después de unos 15 minutos de caminata en altura llegamos al mirador y podemos apreciar la Mole y el skyline de la ciudad.

Por último, el parque por excelencia para relajarse o hacer deporte es el Parco Valentino, muy cerca de la estación de tren central y donde van a tener otra perspectiva del río Po!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *